23/11/2008

Vidas anónimas: Juliá Oreneta

Un pájaro de cuidado

El pequeño Juliá siempre tuvo muchos pájaros en la cabeza. Su carrera criminal comenzó con pequeños hurtos de alpiste en la pajerería de su barrio. A los 17 años fue detenido por forzar sexualmente a una cacatúa y a los 26 por tráfico de lombrices y hojitas de lechuga en mal estado. El juez le declaró culpable y lo enjaularon durante tres años en la penitenciaría de Nanclares de la Oca.

Tras su primera estancia en prisión conoció a la que fue el amor de su vida, Paloma Gutiérrez, y con ella intentó construir un nidito de amor y criar a sus polluelos, pero su adicción a la pluma de calamar le obligó a delinquir de nuevo.

La mala suerte quiso que matara a un guardia en su último asalto al almacén de un parque zoológico. Un espantapájaros del sembrado contiguo pudo reconocerle gracias a la enciclopedia Aguilar de Aves mediterráneas. Le cortaron las alas encerrándole de nuevo en prisión, esta vez por 30 años.

Cuando salió, ya anciano, estaba desplumado, y consiguió subsistir a duras penas gracias a la reventa de bolitas de papel de plata. Lo encontraron muerto sobre unas sucias hojas de periódico con fecha del 3 de Agosto de 1953.

3 comments:

estelitaa dijo...

Jo, me da pena y todo.

Está currada la ilustración cacho pájaro!

PD:Ya era hora, carne fresca en tu blog juas!

Diego Burdío Román dijo...

Tío, se te va, pero muuucho.
Pásame ya las páginas y el profile y lo demás, mamón, que no llegamos a imprenta.

Un abrazo en el escroto.

pedrotoro! dijo...

Ey, mola el nuevo diseño del blog!
;)
Por cierto, que el Mopupo va cobrando vida. Ya te enseñaré...